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Mostrando las entradas etiquetadas como Cuentos

La princesa, el leñador y el deseo

Ilustración: el leñador La princesa, el leñador y el deseo Cuento popular italiano recopilado por Ítalo Calvino Relato enmarcado de:   Beatriz Actis - "Cuando se va el verano" Mientras talaba los árboles de un bosque cercano a la ciudad de Salerno, en el sur de Italia, en donde vivía, un joven llamado Zerbino cantaba y cantaba. Era leñador y mucho más no se sabía de él. Tenía una vida sencilla y era de pocas palabras. A pesar de esto último, le encantaba entonar canciones. A algunas las conocía desde que era un niño; podría decirse que prefería cantar a hablar. Una tarde, en un paseo habitual por el bosque, encontró dormida a orillas de un arroyo a una muchacha y la arropó con grandes hojas para que no sintiera frío. Después vio que se le acercaba una serpiente y la mató con su facha filosa. Pero la muchacha no era una muchacha, era un hada. Y al ver que Zerbino la había protegido, le hizo un regalo: -Te concederé todo aquello que desees -dijo. Y así fue. Al día sig...

Historia de Sherezade y el sultán Shariar

Ilustración: Shariar y Sherezade Historia de Sherezade y del sultán Shariar Marco de la colección de cuentos árabes Las mil y una noches Relato enmarcado de:   Beatriz Actis - "Cuando se va el verano" Todo comenzó cuando, en la más remota de las edades, el sultán Shariar reinaba en la India y en la China. Impartía, a lo largo y ancho del reino, justicia y sabiduría. Todos sus súbditos lo respetaban. Pero, fruto de la traición de su esposa, un día dejó de confiar en las mujeres. Se volvió amargado y vil. Consumido por el odio, ideó un plan siniestro: cada noche desposaría a una joven, se haría la fiesta de celebración, pero después de la noche de bodas, y durante la mañana siguiente, la mataría. La joven y reciente esposa estaba de antemano condenada. De este modo, le ordenó al visir- El más influyente entre todos sus ministros. Que buscara a las más hermosas y lozanas jóvenes del reino para que contrajeran con él matrimonio, una por día. Así sucedía y todas perdían la v...

Afanti, el ingenioso

 Afanti, el ingenioso Cuento oriental Relato enmarcado de:   Beatriz Actis - "Cuando se va el verano" En lejanos tiempos, en tierras de Oriente, un noble de gran fortuna llamado Bahmán ofreció un banquete nocturno en su suntuosa casa. Los campos que rodeaban la residencia eran fértiles y en ellos crecían las frutas más dulces. Entre estas, la servidumbre recogió los mejores melones -Bahmán tenía debilidad por ellos- para servirlos como postre en la cena. Eran amarillos y sabrosos. Entre los invitados se encontraban unos cuantos nobles y algunos ricos mercaderes. Pero el dueño de casa había convidado también a alguien que desentonaba entre aquellos hombres poderosos. El intruso era Afanti, apodado el ingenioso , un sabio pobre que no solía recibir invitaciones para asistir a esa clase de fiestas. El anfitrión era particularmente arrogante y por ello, despreciativo con quienes no tenían sus privilegios. Había invitado a Afanti solo para burlarse de él, ya que era de modes...

El príncipe sapo

El príncipe sapo Relato popular compilado por los Hermanos Grimm Relato enmarcado de:   Beatriz Actis - "Cuando se va el verano" Aquel atardecer, la princesa del reino estaba jugando con su pelota de oro junto a una fuente en los jardines del palacio de una comarca de cuento. A la princesa le gustaba jugar y pasar el tiempo entre los estanques con flores acuáticas y los senderos bordeados por setos, mientras su imaginación se regocijaba pensando, una y otra vez, en el príncipe de un día a conocer. Un pájaro blanco como la luna pasó volando bajo, al lado de la muchacha, y esta, del susto, dejó caer la pelota, que se hundió en la fuente. La princesa se inclinó hacia la fuente, primero curiosa y pronto desesperada, e intentó descubrir en dónde estaba su pelota. Pero el agua no era transparente y no pudo ver nada. Un sapo oyó sus sollozos, asomó la cabeza y le preguntó el motivo de su pena. Entonces se ofreció a devolverle la pelota con una condición: que ella se convirtiera ...

Nieve Blanca y Rosa Roja

  Nieve Blanca y Rosa Roja Relato popular compilado por los Hermanos Grimm Relato enmarcado de:  Beatriz Actis - "Cuando se va el verano" Había, en un lugar lejano del que ya no se recuerda el nombre, una cabaña aislada y pequeña, rodeada por un simple jardín. En el jardín crecían dos rosales: uno de ellos daba rosas blancas y el otro, rosas rojas. Allí vivían una pobre mujer, que había enviudado cuando joven, y sus dos hijas, semejantes a los rosales del jardín: una se llamaba Nieve Blanca y la otra, Rosa Roja. Las niñas eran parecidas a su madre por lo nobles y laboriosas, solo que Nieve Blanca era más silenciosa y apacible que Rosa Roja, pues a esta le gustaba correr por los prados de los alrededores de la cabaña cortando flores y persiguiendo mariposas. Nunca, nunca se quedaba quieta. Nieve Blanca, en cambio, prefería quedarse en la casa junto a la madre, ayudándola en los quehaceres domésticos o leyéndole serenamente viejas historias cuando no había otra cosa urgente...